23 de noviembre de 2013

Motiva que algo queda

El título necesita una breve aclaración. En este post me quiero referir a la creciente apelación al "todo es posible", "si tienes un sueño, persíguelo", "we can", "never say never" y otras expresiones semejantes que hoy día llenan la publicidad, los eslóganes, las canciones, y los mensajes de muchos dircom sobre sus empresas. Quizá los libros de autoayuda, en este caso, no han ayudado...

Es evidente que la sociedad -al menos la que conozco, la occidental- busca cada vez más el sentimiento, las emociones, y todo debe contener una buena dosis de pasión, ilusión y llegar lo antes posible al corazón. Los razonamientos no están a la orden del día, y la pérdida de atención es preocupante. Así estamos, y "es lo que hay", como diría Rajoy en una de sus frases circulares y evasivas, pero tan inteligibles por otra parte.

Y los mensajes que llaman a buscar lo imposible, a no reconocer dónde está el límite, o a convencerte de que todos los sueños se hacen realidad, son realmente atractivos. Las razones, de sentido común:

1. Motivación. Tener algo por lo que luchar.
2. Fuerte carga aspiracional. Poder 'llegar a'.
3. Objetivo arduo pero atractivo, apetecible, que merece la pena.
4. Elección. Sentirse en el equipo ganador. Cierto orgullo de que "yo también puedo".



Lejos de mí renegar de este tipo de mensajes, porque además de las razones apuntadas arriba, también ayudan a la superación personal, a mantener viva la ilusión por las metas que uno -persona, institución, empresa- quiere conseguir, y el esfuerzo que conlleva alcanzarlas.

Mi opinión es que no sólo se ha de apelar a la aspiración, al poder de uno (que no es ilimitado). Es demasiado fácil; es cuestión de que un buen creativo encuentre la frase feliz, el tagline; o que un dircom dé un titular resultón en un rueda de prensa. A veces, lo difícil y meritorio es explicar mejor tu producto, buscar razones que convenzan por sí mismas, y no quedarse en un blandito y bobalicón mensaje motivador.

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