1 de diciembre de 2014

Por qué fascina Podemos

Se ha escrito demasiado sobre Podemos, y se escribirá mucho más. En este mismo blog, puedes leer el texto titulado "Podemos, aciertos y errores", de hace algunos meses.

Ahora solo quiero centrarme en los motivos primarios, básicos, de por qué resulta una apuesta atractiva a una gran mayoría de la población. No entro en el discurso, en el programa, en la estrategia, ni en los líderes de la organización.

¿Por qué fascina Podemos?

1. Generan ilusión. Ofrecen expectativas; son capaces de movilizar. Nada arrastra más que un buen ideal.

2. Te hacen formar parte de algo. Un fuerte sentido de pertenencia es como un tsunami. El orgullo de pertenecer a algo importante ayuda a trabajar con convicción.

3. Nadie necesita apuntarse a nada. Libertad, nuevas reglas, nuevo formato. Otra manera de participar en la vida pública.

4. Están contigo, con la gente, con el pueblo. ¡Son de los nuestros! Un motivo clave para ser creíble es ser cercano y compartir tus problemas, necesidades, ambiciones. El plan económico presentado esta misma semana llevaba un estudiado título: "Proyecto económico para la gente".

5. Una nueva política. Romper con lo anterior, diferenciarse en lo básico. No crear confusión. Aprovechar al máximo la idea común -tan repetida por ellos mismos- de que muchas personas 'no se siente representados por los políticos actuales'.

Y dos frases más, extraídas de simpatizantes de esta formación, que resumen dos ideas atractivas para tanta gente:

La sede de Podemos es cualquier esquina. Con esta idea se consiguen dos objetivos: están a pie de calle -donde está la gente-, y proclaman la ruptura con los partidos tradicionales: no sedes, no formalismos, no institución.

Podemos es toda la gente que se siente Podemos. Caben todos, cada uno a su manera. Remarcar la importancia del sentimiento.

22 de noviembre de 2014

5 frases míticas sobre la fotografía

Unas palabras sobre las imágenes. Hoy día todo debe ser expresado con píxeles, y si no, parece que vives en la edad de piedra. Es lógico que nos encandile la fotografía: de entrada, es más sencillo -y sobre todo más cómodo- ver que leer; y además, la imagen produce habitualmente una satisfacción visual, que no tiene la palabra escrita.

De mi reciente afición a la fotografía, he recopilado algunas frases que me parecen ilustrativas, nunca mejor dicho:

Una imagen vale más que mil palabras
Dicho popular, sin duda es una de las frases más repetidas en castellano. Se ha abusado de ella "más de mil veces", otorgando a la fotografía un valor supremo. A veces, es bueno plantearse esta frase al revés: una palabra vale más que mil imágenes. Ocurre con algunas palabras 'mágicas', con un poder de atracción y fascinación muy alto, como por ejemplo: imaginar, cambio, libertad. 

Si la foto no es muy buena, es que no estás lo suficientemente cerca (Robert Capa)
El mítico fotógrafo murió precisamente por estar demasiado cerca de una mina, en plena guerra. Si te gusta la fotografía, te aconsejo un magnífico documental titulado War Photographer, en el que se ve la grandeza y miseria de ese trabajo. Una frase, una lección que sirve para todo en la vida: el trabajo bien hecho requiere atención, esfuerzo, riesgo, proximidad. Es más: con el democratización de la fotografía, la diferenciación pasa por la calidad.

Las fotografías ni mienten ni dicen la verdad (John Heartfield)
¿Manipula una fotografía? Siempre. Pero puede manipular más o menos. En un mundo sentimental, donde las emociones ganan protagonismo, una imagen impactante se "come" el texto. Da igual lo que escribas. Un tanto por ciento muy grande de lectores se quedará en el fuerte impacto de la fotografía. Hace unos días circuló por internet esta sencilla imagen, que lo dice todo:



Siempre estoy haciendo fotos, a veces con cámara (Javier Berguizas)
Entrenamiento constante. Maquinaria engrasada. Tensión profesional. La atención constante por mejorar, por descubrir nuevos enfoques, situaciones, objetos. Todo vale para que, cuando lleves la cámara, el disparador acierte.

Lo importante es ver aquello que resulta invisible para los demás (Robert Frank)
Capacidad de observación, atención constante. Curiosidad insaciable. Tranquilidad, no prisas, paciencia. Sólo así se descubre el detalle, el contraste, la ironía. Hace poco, por motivos profesionales acompañé a un fotógrafo que debía realizar un trabajo sobre un gran evento: ¡estuvo 3 horas sacando fotografías; y eso que se trataba del día previo, cuando el escenario se estaba montando!

1 de noviembre de 2014

Comunicar por encima de todo

Ya no sabemos que es lo importante que hay que comunicar, por tanto, sólo se comunican cosas acerca de la comunicación. Esta frase, y varias ideas de este post, corresponden a Fabrice Hadjadj, un autor muy interesante, escritor y filósofo francés, de padres judíos y origen árabe. Ateo, agnóstico y ahora católico; ¿alguien da más?

La obsesión por la comunicación es, como todas las obsesiones, peligrosa. El deseo de una comunicación perfecta, milimetrada, atenta a todos los peligros y consecuencias, se convierte en algo sin vida, de cartón, artificial.

Estas palabras del maestro Eckhart son muy oportunas: "la gente no debería pensar tanto en lo que hay que hacer, sino debería pensar en lo que tiene que ser".

El mito de Narciso, ¿el primer comunicador?

Buscamos la efectividad a toda costa, llegar a nuestros públicos objetivos antes que el resto. Y ese "resto", que antes era la competencia local, o regional, ahora es global. No hay límites. Es necesario sorprender, gustar y atraer cuanto antes, para no quedar fuera del partido.

Hace falta que las personas se comuniquen entre sí, ése es el imperativo, y que el medio de comunicación sea cada vez más fluido y atrayente. Acaba siendo tan atrayente que al final obstaculiza la propia comunicación, y su fluidez acaba siendo tan acuosa que con él no podemos recoger nada sólido.

El contenido es el rey, nos gusta sentenciar. Y el contenido, si es bueno, no se improvisa. Exige trabajo, dedicación, constancia. Después, sólo después, entra en juego el cómo vender ese producto, ese artículo, esa idea; pero éste el proceso, no al revés.







24 de octubre de 2014

¿Grabar el momento, o disfrutarlo?

La obsesión por captar el momento, en foto o video, ha llegado a su apogeo. El intercambio de imágenes, la facilidad para editarlas, guardarlas, comprimirlas, ha favorecido la democratización absoluta de la fotografía.

En realidad, es el mismo fenómeno que ocurre con el excesivo uso de las redes sociales. Es famoso el cartel que dice: "En caso de incendio, salga del edificio antes de tuitearlo".

Cuando veo una imagen en la que aparece un personaje relevante y alrededor decenas y decenas de personas haciendo una foto, o un video, para inmortalizar el momento, me pregunto: ¿no hubiera sido mejor disfrutar de esa cercanía sin hacer una foto? Captar ese instante, ese gesto, con tu propia mirada, saber disfrutar del momento, libre de enfoques, encuadres y fotómetros.

Es la vieja ilusión del "yo estuve allí", de dejar constancia, de enseñar tu "trofeo" a tus amigos, o de simplemente guardarlo para la posteridad. Es lógico y natural. Lo raro sería lo contrario. Pero quizá nos hemos pasado con el deseo de inmortalizar todo y a todas horas. Antes era más complejo, ahora lo complejo es negarse a hacerlo.



Otra experiencia compartida: el problema de qué hacer después con tanta imagen y video almacenado. Realmente, el 90 por ciento de lo grabado lo terminas tirando. Con las excepciones lógicas, ¿a quién le importa una foto de hace siquiera una semana, cuando ya almacenas otras cuantas de los días siguientes?

Y otro aspecto. ¿Te has parado a pensar el tiempo dedicado a almacenar, archivar, editar, compartir, reenviar, duplicar, etc. tantas y tantas imágenes? En mi caso reconozco que me hubiera gustado dedicar algo de ese tiempo a muchas otras cosas.

Un consejo, que me aplico: no caer en la tiranía absoluta de la imagen. A veces queremos disfrutar tanto de la vida en el futuro, que nos olvidamos de hacerlo en el presente.


19 de octubre de 2014

La evaluación, la guinda que no debe faltar


La evaluación, esa gran olvidada en cualquier trabajo y empresa, y cómo no, en comunicación. Pero merece un post, aunque no interese a casi nadie.

En cualquier evento de cierta magnitud, los trabajos previos ocupan un 60 por ciento, la ejecución un 30,  y la evaluación el 10 por ciento final. Más o menos. Si el evento dura una semana en vez de unas horas, la parte de ejecución ocupará un porcentaje mayor.

Siempre la hermana pobre, el patito feo, será la evaluación. Dos motivos evidentes:

  • Cansancio general después de la celebración del evento o actividad.
  • Sensación de que "el partido ha terminado".

Es un error dejarse llevar por los parabienes, felicitaciones, o al contrario, hundirse ante el fracaso, y no terminar bien el trabajo iniciado. Una buena evaluación conlleva (y ahora sí me refiero al impacto en la opinión pública):


1. Agradecer. Incluye todo el personal, interno y externo (stakeholders). Es necesario, a veces por justicia, y siempre por educación y cortesía. A través de una carta, una llamada de teléfono, un correo electrónico, etc. No es el motivo principal, pero no olvides que la gente te recordará por esa llamada, esa carta, ese gesto. En buena parte, porque fue el último entre los dos.

2. Documentar. Recoger toda la información, selección y valoración posterior. ¿Superó las expectativas? ¿Dónde se acertó o falló?

3. Sintetizar. Elaboración de un informe de tu trabajo, de tu área. Debe ser breve, útil, e inteligible. Quizá ese evento no se organice de nuevo hasta dentro de dos años, cinco, o los que sean. Por tanto, cuenta con quizá no estés tú en la empresa, ni otros de tu equipo. 

4. Aportar. Redacta tus impresiones. Lo que ha salido bien a tu juicio y lo que no funcionó. Y lo más importante: ¿qué puede sirve para el trabajo futuro, en el día a día? No lo olvides, en comunicación los grandes avances se producen en momentos de crisis, sean negativas o positivas. Por tanto, es el momento de asimilar y de incorporar algo a la rutina diaria del trabajo.

5. Empatizar. Una oportunidad para mejorar la comunicación interna. Ha pasado la "tormenta", todo vuelve a su sitio, y los empleados merecen la atención, el diálogo más sosegado con sus jefes, quizá es el momento para limar alguna herida de la batalla, y es necesario el perdón por parte de unos y otros...




13 de octubre de 2014

Nunca desprecies la Tipografía


Siempre me gustó la tipografía, la caligrafía, el diseño en general. Soy de los que despliega las fuentes de un programa y dudo demasiado a la hora de elegir el tipo de letra. Pruebo uno, otro, lo pongo en negrita, cambio el cuerpo, etc. 

Hace unos días, mi amigo Pablo, diseñador gráfico, me dejó un 'clásico' de la tipografía: "Es mi tipo", de Simon Garfield. Un libro ameno, ilustrativo, con datos históricos y anécdotas muy variadas, del que me sirvo para este post.

Comic Sans no es el tipo más querido...

Si piensas que la tipografía es algo de frikis, llevas razón hasta cierto punto. Si te dedicas a la comunicación, en cualquiera de sus variantes, no se trata en absoluto de algo superfluo. Incluso para cualquier disciplina, la letra elegida tiene su importancia. De alguna manera, todos somos "de letras" cada día de nuestra vida. 

Algunas curiosidades sobre la tipografía, para que descubramos su importancia:

  • Hay tipos de letra para situaciones distintas. Por ejemplo, para un cartel de ‘Prohibido el paso’, utiliza Impact o Arial Black, pero no Comic Sans, que sería ridículo. Una carta de vinos es distinta a una de aperitivos. Los primeros, por ser más valiosos, requieren quizá una letra con serifa. 
  • Cada fuente tiene su personalidad. La Cooper Black es cálida, hospitalaria, fiable y reconfortante. En cambio, la Didot es sofisticada, refinada, con clase. 
  • "Si eres capaz de recordar la forma de la cuchara mientras comes, seguramente esté mal diseñada" (Frutiger). El diseño debe ser bello pero banal, lo importante es que el lector capte con rapidez el mensaje, el contenido, no la letra en sí.
  • Helvética. La reina de la tipografía hoy día. Incluso existe un documental titulado así, "Helvética", muy recomendable si te gusta un poco este mundillo. Y Arial es el imitador de Helvética creado por... sí, por Microsoft.
  • El uso de letras góticas ha quedado reducido a los siguientes campos: nombres de grandes diarios (The New York Times, por ejemplo), pubs, el heavy metal y los tatuajes.
  • ¿Sabías que hubo una controversia grande cuando IKEA pasó de usar Futura a utilizar Verdana? Fue la noticia del año para los amantes de la tipografía...
  • Y un dato interesante: hay fuentes, como Times New Roman, que van muy bien en papel; y otras como Georgia, que se adecuan mejor al formato pantalla.
  • La letra "g" marca la personalidad de cada fuente.


3 de octubre de 2014

La atención memorable al cliente

"Ofrecemos una esmerada atención al cliente". Así dice un cartel de una frutería del barrio de Moratalaz, de Madrid. Esmerarse: esta es la clave. No basta una atención digna, correcta, educada, ni siquiera buena. El esmero es más, es lo que te convierte en memorable. Llegar a casa, al trabajo, a las redes sociales, y tener deseos de contarlo. Así de sencillo.

El cliente siempre tiene razón, decíamos; ahora el cliente lleva también nuestro negocio. Hoy día, lo sabemos y experimentamos, a través de las redes sociales, de la facilidad de comunicarnos con quien sea en cualquier lugar del planeta, la transparencia es brutal. Para bien y para mal. Un error por pequeño que sea puede dar la vuelta al mundo, y no es una exageración.

Pequeñas ideas para grandes éxitos en tu negocio (y en tu vida):

1. Excederse. Casi siempre, un exceso de buena atención cuesta muy poco y tu cliente lo recordará mucho tiempo. Me pasó hace una semana: comida en restaurante, llega el momento de licor de hierbas, y digo que no, que muchas gracias (ese día, curiosamente, no quise). Al poco, el camarero me vuelve a insistir, con amabilidad, y me ofrecer otras alternativas: pacharán, etc. Le vuelvo a decir que no. Pero ese fue el detalle, el "exceso". No hacía falta: ya me había ofrecido antes!

2. Universal. Es decir, todas las personas, sean quienes sean. Otro suceso: me contaron de un directivo de una entidad educativa que el último día antes de las vacaciones bajó a despedirse del personal de servicio. Una de estas personas comentó: en 25 años que llevo aquí ningún jefe había hecho ese sencillo gesto.

3. Interés. Y hablando de gestos. No son gestos, es interés real. Esta es la clave. Y se nota cuando "buscamos salir en la foto", y cuando queremos, por encima de todo, atender bien a un cliente (o empleado).

4. Inmediatez en la respuesta. La rapidez no solo indica buena gestión y eficacia. También es signo de buena atención, de empeño por resolver un pequeño problema, responder una petición, etc. En Twitter se ve con claridad: hay empresas que las mencionas y ni se inmutan. Las buenas, cuando las nombras, te responden en menos de 5 minutos.

5. Implicarse. Hay dos tipos de empleados: los que no se inmiscuyen en algo que no es de su competencia ("el jefe no está", "este tema es de Recursos Humanos", o "este asunto está en la web") y los que resuelven problemas, aunque no sea su obligación. Aquí está la diferencia, que es mucha.

31 de agosto de 2014

Repite conmigo: sen-ci-llez

La sencillez triunfa siempre. En los objetos, las marcas, los discursos, y por supuesto, en las personas. ¿Por qué sigue siendo tan sobrevalorada, en un mundo complejo, multidisciplinar, especializado? Quizá por esta razón, precisamente, el "menos es más" es como una válvula de escape, una característica esencial en nuestra vida.

Pero no es tan sencillo ser sencillo. Lo fácil es ser simple, que está al alcance de cualquiera. La sencillez requiere estudio, trabajo, creatividad, innovación. La sencillez de lo complejo. Decir mucho con poco. Hacer lo máximo con lo mínimo. 

Amigo lector, te dejo aquí algunas ideas, frases, que he ido recopilando sobre la sencillez.

¿Por qué asumimos que lo sencillo es bueno? Porque con los productos físicos tenemos que sentir que podemos dominarlos. Si consigues imponer el orden dentro de la complejidad, encuentras la forma de que el producto se rinda ante ti. La sencillez no es simplemente un estilo visual. No es solo el minimalismo o la ausencia de desorden. Es un concepto que requiere sumergirse en las profundidades de la complejidad. Para conseguir una auténtica simplicidad, hace falta llegar hasta lo más hondo. Por ejemplo, para que algo no lleve tornillos, a lo mejor necesitas un producto muy enrevesado y complejo. La mejor forma de enfrentarse a ello es profundizar más en la simplicidad, comprender todos los aspectos del producto y de su fabricación. Tienes que entender en profundidad la esencia de un producto para deshacerte de todos los elementos que no son esenciales. Steve Jobs

Si tu frase tiene más de dos comas, es demasiado larga. Frank Luntz

Las buenas preguntas, como el buen arte, no tienen que ser complejas. Son poderosas y eficaces precisamente porque son simples y directas, pero no buscan la confrontación. Su intención no es causar fricción, sino obtener una respuesta real. (Frost a Bill Clinton, sobre Monica Lewinsky: ¿Se enamoró de ella?). Frank Luntz

Principio universal del diseño: a mayor flexibilidad, menor usabilidad. Por ej: el mando a distancia. Kristina Holden

En general, nos encanta la Naturaleza sin formas abruptas, con pocos árboles y mucho verde. No es casual el fondo de pantalla que ofrece Windows, con su campo verde y un cielo azul. Es cierto que sobre todo, este paisaje lo prefieren los niños. William Lydwell

Demasiado breve es siempre bueno. Florian Mueck

[Sobre Diana de Gales] Era extraordinariamente cautivadora. El aura que ya le rodeaba se veía magnificada por la radical combinación de realeza y normalidad que expresaba. Tony Blair

James Carville, el arquitecto de la victoria de Clinton, afirma que el secreto del éxito en las elecciones se resume en el tríptico: contar una historia, ser breve y ser emocional. Christian Salmon

2 de agosto de 2014

El termómetro de la atención

Atender nunca ha sido fácil. Con frecuencia se pide incluso como favor ("¿Me puedes prestar atención?") o por duplicado ("Atención, atención: se ruega...").

Quizá hemos entendido mal el significado real de este verbo, y no hemos quedado con la parte pasiva, poco protagonista, secundaria, que conlleva la acción de atender. Comunica el que habla y el que escucha, porque esto es cosa de dos. Y siempre, no lo olvides, cuando escuchas estás también hablando.

La atención, como bien explica Daniel Goleman en su libro 'Focus', es un músculo que se desarrolla en la medida que se ejercita. La sociedad actual está en un estado de atención parcial continua, indica el mismo autor; se está perdiendo la capacidad de conversar, porque no hay "buenos escuchadores".

Algunas ideas prácticas, que pueden servir de termómetro de atención.

1. Disfrutar el momento. No hagas fotos de todo lo que ves de interés. Se puede salir de excursión y no colgar fotos en tus redes sociales. De verdad, se puede. Contempla, escucha -a tu pareja, tu amigo, ¡a la naturaleza!-, saborea el presente.

2. Observadores de primera clase. Así lo denomina W. Bennis, prestigioso autor sobre liderazgo. Desarrolla una atención esmerada en cada situación, y experimenta una fascinación por lo que ocurre en cada instante.

3. Esa cara, por favor. Sí, la cara es el espejo del alma, y especialmente de la atención que prestas a tu interlocutor. Un semblante serio, adusto, de enfado, se reconoce mucho antes que uno alegre, sonriente. Está comprobado que detectamos antes lo negativo que lo positivo, sobresale más el enfado que la alegría. 

4. No hagas "como que escuchas". El interés es clave, no disimules que será peor. Se trata de que nos interese, primero, la persona con la que estamos. El contenido de la conversación viene después. El primer "respeto" (palabra tan actual) hacia el otro es valorarle, atenderle.

5. Mi voz, mi aliada. A veces no atendemos con parte de razón: ¿eres consciente de tu tono y volumen de voz? Quizá es estridente, hablo demasiado rápido, o por el contrario, soy tan premioso que el que escucha pierde la paciencia y desconecta pronto. ¿Tienes una voz persuasiva? Sin caer en el artificio, ni cambiar lo que no se pueda cambiar, no está de más preguntarnos: ¿mi voz se presta a ser atendida?



Mi sugerencia, si te sirve: aprovecha el verano, el mes de agosto, las vacaciones, para atender, para escuchar con gusto, para comunicar de verdad, sin técnicas ni estrategias: únicamente con el deseo de complacer a quien habla. Habrás mejorado tu comunicación mucho más que leyendo diez libros excelentes sobre la materia.

21 de junio de 2014

Los primeros 7 segundos

De acuerdo: puede ser una exageración. A veces son 7 o quizá 27, pero lo que no es exagerado es que buena parte del éxito nos lo jugamos al comienzo, muy al comienzo de nuestro discurso. Estas ideas sirven de manera especial en el discurso oral, pero se puede aplicar también en los textos escritos.

En 7 segundos -o, repito, en 20- sabes si esa persona que te habla tiene algo que decirte, si es un experto, si transmite pasión, si es aburrida o no, si son todo fuegos artificiales o hay sustancia... En definitiva, si merece la pena escuchar o quizá es el momento sacar tu móvil y escribir ese mail atrasado o actualizar tu estado de Facebook...

Una aclaración previa: en retórica, en comunicación en general, nos gusta dar un valor casi absoluto a algunos elementos del lenguaje, del diseño, etc. Es este caso, sin ir más lejos. Pero ¿son importantes los primeros siete segundos? Sí. ¿Tengo que obsesionarme con que mi inicio sea espectacular? No. ¿Qué es básico en cualquier discurso, oral o escrito? Un contenido excelente. De nada vale empezar bien si luego nuestro mensaje es mediocre.

Volvamos al inicio, nunca mejor dicho. Empezar de manera memorable, o al menos, diferente, siempre ayudará a que nuestra audiencia se interese por nuestro discurso. Te dejo posibles formas de comenzar, por si te sirven:

1. Cita
Y no me refiero a las típicas citas de Churchill, Napoléon o JFK. Procura renovar tus citas, que no sean tan conocidas: acude a esa frase que te gustó de una novelista búlgara o de un violinista taiwanés. Da colorido. Sorprende.

2. Pregunta
Puede ser retórica o no. Al preguntar implicas a tu audiencia, compartes, les haces pensar y ves cómo reaccionan. Desde el principio sabes si el público está "contigo o contra ti", si está a gusto o no, si está con ganas o cansado, etc.

3. Polémica
Sin pasarte. Sin arriesgar en exceso. Pero una cierta división, un conflicto siempre ayuda a mantener la atención, a tomar postura y crear expectación. 

4. Palabra
No hay nada más impactante que empezar directamente con una palabra y dejar una pausa larga. Sirve para enfocar tu intervención y para dejar claro el tema, la perspectiva, etc. Como es lógico, deberá ser una palabra atractiva, que tenga fuerza, que sea inspiradora. Por ejemplo: El silencio, la libertad, la pasión, etc.

5. Anécdota
Lo personal nunca falla. Una excelente manera de hacerse con el auditorio es "hacerse como ellos", cercano, uno más, con una anécdota sencilla, quizá muy reciente, incluso nada espectacular ni especialmente redonda. Sé como la mayoría. Para superhéroes, Marvel.


Este post, estas ideas, tienen su origen en el libro "Plus Plus", de Florian Mueck, una excelente guía, en inglés, para mejorar tus presentaciones.

6 de junio de 2014

Podemos, aciertos y errores

No hablaré de política. No hablaré de propuestas, ni de programas. Quiero analizar la comunicación de Pablo Iglesias, líder de Podemos, el partido de moda en España desde el 25 de mayo.

Lo reconozco: apenas había oído hablar de él hasta estos días. Pero he dedicado unas horas esta semana a ver y a escuchar a Pablo Iglesias en diferentes tertulias y programas de televisión, incluida la reciente entrevista de Ana Pastor en El Objetivo.

Un millón doscientos mil votos son muchos. No basta con decir que son elecciones europeas y se trata de un voto de castigo. No había ocurrido algo semejante otras veces. Hay algo más. Señalo, a mi juicio, los aciertos y errores de Pablo Iglesias -no me atrevo a hablar de Podemos, como partido, pues apenas he seguido su desarrollo- desde el punto de vista de su retórica, imagen, mensaje: en una palabra, comunicación.

Aciertos

1. El nombre del partido. Es de perogrullo, pero un partido que se llama "Podemos" parte con ventaja. Las siglas no aportan, son neutras, incluso 'huelen' a políticos de siempre. "Podemos" incita, anima, sugiere, inspira. Primer gol.

2. Pablo I. transmite seguridad y pasión, dos características clave para un partido nuevo y un sociedad como la actual en España. Su contundencia, sus frases rotundas gustan a un público joven, deseoso de un cambio de aires.

3. El hombre tranquilo. En los debates consigue encrespar con su afirmaciones a sus oponentes, y él permanece impasible cuando se le ataca. Pide la palabra con serenidad, no levanta la voz. Sabe que nunca, bajo ningún concepto, debe perder los nervios.

4. Creación de un lenguaje propio. La palabra "castas" o la expresión "puertas giratorias" ya forman parte de su diccionario y ha conseguido llevar esos conceptos más allá de sus oyentes.

5. Preparación, conocimiento. Pablo Iglesias sabe de lo que habla, o al menos, lo aparenta estupendamente (y esto no es sencillo). Ser profesor seguramente le esté ayudando a exponer bien cada tema, a preparar cada intervención con orden, etc. 

Errores

1. Público joven, futuro incierto. Si quieres tener una representatividad realmente grande, es clave llegar a todas las franjas de edad. Hoy por hoy, el mensaje, el estilo y todo lo que rodea a Podemos -coleta incluida- tiene un referente claro en los jóvenes, aunque cuente con Jiménez Villarejo (79 años) como eurodiputado.

2. Mensaje en exceso reivindicativo, de lucha, a la contra. Funciona un tiempo, pero la vida está llena de matices y la cultura de la queja no puede ser eterna. En la política, como en la vida, hay que saber ceder, aplaudir, apoyar.

3. Un partido, una persona. Ocurre algo similar con UPyD y Ciudadans, donde el protagonismo de Rosa Díez y Albert Rivera es total. Son partidos casi unipersonales. En el caso de Podemos, a día de hoy, es todavía más llamativo.

4. Semblante demasiado serio. Es cierto que el contenido de su mensaje no admite mucha broma, debido a que conceptos como desahucios, paro, EREs, etc. son lo que son. Pero quizá sí cabe una pequeña anécdota, una sonrisa, una cita con algo de humor, etc.

5. Habla muy rápido. Es llamativo el número de palabras por minuto que salen de la boca de Pablo Iglesias. Se olvida del gran consejo de Florian Mueck, experto orador: la palabra más importante en tu discurso es "pausa". 

15 de mayo de 2014

Comunicar es cosa de dos

El valor de la comunicación crece y crece en nuestros días. Es lógico que sea así, ya que la sociedad actual está llena de ruido y hace falta un gran dominio de las herramientas de comunicación para que nuestra voz, nuestro mensaje llegue al público deseado. Y no es fácil, en absoluto.

Un exceso de afán por comunicar, por llegar antes y mejor, por situar tú mensaje por encima del resto, puede ser un error de principiante. La verdadera comunicación no grita, no avasalla, no es autoritaria ni busca vencer a toda costa. No te olvides, comunicar siempre es cosa de dos.

Te dejo, por si te sirven, algunos consejos para que tu mensaje sea compartido, para que el diálogo sea real y no una pantomima, para que el protagonista sea siempre nuestro interlocutor:

1. Pregunta, pide consejo y ayuda. Y no me refiero a preguntas retóricas. Preguntas abiertas al cambio.

2. Utiliza los puntos suspensivos. No cierres el mensaje, deja puertas abiertas. Estás hablando con personas, que piensan y deciden por sí mismas.

3. Responde rápido y con interés, de verdad, y no porque "es lo que dictan las reglas del manual de la comunicación interna".

4. No transmitas siempre el mensaje que tú, y a veces solo tú, quieres transmitir; intenta satisfacer siempre a tu público con lo que realmente espera.

5. Elimina, o al menos baja el tono institucional, esos tiempos han quedado atrás. Hoy es necesario un estilo directo, personal, cercano, sin caer en la vulgaridad.

6. ¿Tienes unos canales claros para que el público intervenga? ¿Actúas con rapidez? Lo primero que se te pide es siempre rapidez. Más de 24 horas para una respuesta es una eternidad.

7. Huye de palabras y expresiones vacías y lugares comunes. Tu empresa, como todas, es siempre innovadora, con una excelente atención al cliente y unos profesionales comprometidos. Eso no aporta nada.

3 de mayo de 2014

El mejor titular del mundo

Así nos debemos plantear la escritura hoy día, al menos en internet. O el titular es memorable, o es muy posible que pases desapercibido... por grandes ideas que contenga tu post, artículo, tuit, etc.

No hay tiempo para explicaciones; hay que capturar la atención como sea y ya. No debería ser así, de acuerdo. Pero hemos llegado a este punto en un mundo de continuos bombardeos informativos, de redes sociales que intentan engancharnos, enredarnos, abrumarnos.

Es tiempo de pillos, de creativos, de titulares atractivos, de cuidar las primeras palabras para atrapar, literalmente, a cualquier potencial lector. No es suficiente un contenido excelente; hace falta llamar la atención, conseguir que la mente del público se entusiasme con nuestro reclamo. Dedica tiempo a pensar tu titular, tus primeras frases. Nunca mereció tanto la pena.

En mi opinión, los titulares deben reunir algunos de los siguientes puntos:

1. Busca la diferencia.
No hagas lo que todos, no te dejes llevar por el momento. Ten un punto de contradicción, de crítica continua, de buscar un ángulo distinto. Pregúntate: esta noticia, este hecho, ¿cómo lo darán los demás? ¿Y yo, para ser diferente?

Diario brasileño, que "descabeza" a todo un equipo.


2. ¡Sorpresa, sorpresa!
Tiene relación con el atributo anterior. Cambiar de estilo, utilizar un lenguaje a veces inusual, etc. Como es lógico, no podemos abusar de la sorpresa, pues dejará de serlo.

3. Humor... siempre que puedas.
Nunca falla si no se cae en lo zafio, despectivo o vulgar. La ironía es siempre una buena vía para acceder al interés de nuestros lectores. Siempre queremos reírnos, ver o escuchar temas divertidos, no lo olvides.

4. Despierta la curiosidad.
Abre la mente del lector, hazle ver lo que se pierde si no sigue leyendo. De alguna manera, el mundo se mueve por la curiosidad...

5. Sé práctico, deja las historietas para los abuelos.
La fórmula "How to" se utiliza constantemente en Twitter para captar la atención. El "saber cómo" tiene una fuerza enorme porque seduce, ilusiona, parece llevar a descubrir la clave, la fórmula mágica de algo. Infalible.

6. Breve.
Si puede ser una palabra, mejor. Utiliza verbos inspiradores y deja abierta varias interpretaciones.

7. Personaliza. No estás hablando al mundo, estás conversando con una sola persona.
Especialmente en las redes sociales es útil dirigirse al lector de modo directo. "No pases de largo", "Te interesa", "Todo lo que necesitas saber", son llamadas personales que golpean a nuestro interlocutor.

8. Enumera, organiza. En el fondo, a todos nos gusta el orden, las cosas hechas, masticadas, fáciles.
"Las 5 mejores...", "3 trucos para...", "9 ideas para afrontar...".

9. Incluye palabras motivadoras, atractivas, asequibles, amables.
Algunas que no suelen fallar: claves, impulsar, crecimiento, valor, compartir, conseguir, alcanzar, metas, rapidez, infalible, etc.

10. Exagera. En el fondo, nos gusta.
Hay conceptos que gustan a la gran mayoría: todos, siempre, mejor, nunca, ahora, jamás, nada, "lo más", etc.


12 de abril de 2014

En busca del nombre perfecto

Cada palabra evoca, sugiere algo. Saber elegir un nombre, entre muchos, es una habilidad que conviene practicar para que tu comunicación sea exitosa. 

En este mundo donde no hay tiempo para nada, o eso nos dicen y nos creemos, es más importante que nunca saber pararse, releer lo escrito, cambiar una palabra por otra. Captar la atención -no lo olvides: este es el juego- requiere tiempo, trabajo. No sale solo, a no ser que tengas un talento especial. 

Cada palabra, cada frase, cada párrafo, es mejorable. Pule. Imagina otras alternativas más atractivas para que el lector u oyente enganche, se apasione con esas palabras. Sin volverse loco, claro: lo mejor -también aquí- es enemigo de lo bueno.

El libro "El nombre de las cosas", de Fernando Beltrán, incluye una serie de atributos que debe reunir un buen nombre, aplicado a una marca. Añado algún otro, para completar lo que podríamos llamar el "nombre perfecto".

1. Breve

2. Pronunciable

3. Eufónico

4. Fácil de memorizar

5. Perdurable

6. Sin connotaciones negativas

7. Descriptivo

8. Evocador

9. Sugerente

10. Contenedor de valores y atributos

11. Declinable en submarcas

12. Original

13. Con marcada personalidad

14. Registrable

15. Verbalizable (facilidad de convertirse en verbo)

16. Alegre, divertido

17. Emotivo

18. Con fuertes activos de comunicación gráfica y publicitaria

Como es lógico, no es posible que un nombre englobe todos estos atributos: cuántos más mejor. Por ejemplo, será muy difícil combinar el rasgo "descriptivo" con el de "emotivo".

23 de marzo de 2014

Principios universales del diseño

La comunicación no lo es todo, pero todo pasa por la comunicación. Y si seguimos el razonamiento, también se puede decir que el diseño, la forma, no lo es todo en comunicación, pero ¡ay de aquel que no la tenga en cuenta!

William Lidwell, Kristina Holden, Jill Butler escribieron, en mi opinión, una obra maestra sobre el diseño, titulada "Principios Universales del Diseño". Lectura obligada sea cual sea tu profesión u oficio: el buen gusto, el cuidado de las formas, el conocimiento de la psicología humana, etc. son metas a los que todos debemos aspirar.

El libro elabora una larga lista de elementos y características que deben estar presentes en el buen diseño, ya sea de un producto industrial, una portada de una revista o en la elaboración de un discurso. 

Aquí te dejo la lista (como el libro lo leí en inglés -aunque ahora ya está traducido-, he dejado en ese idioma los nombres de cada elemento):


Baby-Face Bias: Tendencia a preferir las caras similares a los niños pequeños por trasmitir inocencia, desamparo. Rasgos redondeados, grandes ojos, nariz pequeña, frente amplia y pequeña barbilla.

Chunking: Las agrupaciones no deben tener más de 7 elementos; a partir de ese número, dejan de ser eficaces para el lector, oyente o espectador.

Color: Conceptos de saturación y brillantez. A mayor saturación, menos gris. A mayor brillantez, más cantidad de blanco. Los colores saturados se usan para atraer atención.

Consistencia: Ser fácilmente reconocido y aprendido, usando siempre los mismos elementos corporativos.

Face-ism Ratio: El efecto de ver un rostro o un cuerpo es muy distinto. Un alto face-ism (ver sólo un primer plano de la cara) busca atributos de inteligencia, ambición. Los hombres son así representados. Las mujeres, por atractivo físico, sensualidad, suelen ser mostradas por un bajo ratio de face-ism.

Figure-Ground Relationship: Los elementos de un logo debajo de una línea horizontal son mejor percibidos que si están encima de la línea.

Five Hat Racks: Cinco modos de presentar, organizar, una información: categoría, tiempo, alfabético, localización, magnitud (medida).

Flexibilidad-Usabilidad: A mayor flexibilidad, menor usabilidad. Por ej: mando a distancia.

Forgiveness: Los diseños debería ayudar a la gente a evitar errores y minimizar las negativas consecuencias de esos errores, cuando ocurran.

Form follows function: La belleza viene de la pureza de la función, libre de ornamentación.

Good Continuation: Los elementos alineados son percibidos como una unidad.

Hierarchy of needs: Funcionality needs, reliability needs, usability needs, proficiency needs, creativity needs.

Mapping: Cuando el efecto corresponde con la expectativa. Por ej: el icono que hay en el botón de subir y bajar ventana de un coche.

Progressive Disclosure: No mostrar lo que no interesa, y hacer en cambio, amable la espera. Por ej, largas colas en parques temáticos (incluir pantallas con videos, indicar tiempo que falta, paredes altas que impiden ver la longitud de la cola, etc.).

Rule of Thirds: Dividir una imagen en nueve rectángulos.

Savanna Preferences: Mostrar la Naturaleza sin formas abruptas, con pocos árboles y mucho verde. Sobre todo lo prefieren los niños.

Serial Position Effects: Los elementos del principio y final de una lista se recuerdan mejor que los de en medio. Si la lista es vista, lo importante debe estar al principio; si es oída, lo importante al final.

Symmetry: Tres tipos: reflection (mirror), rotation and traslation (repetición). En la fachada de Notre Dame se pueden ver los tres tipos de simetría.

Threat Detection: Una araña, serpiente, se detecta antes que el resto de objetos. También, las caras enfadadas se detectan antes que las neutrales o alegres.

Von Restorff Effect: Algo distinto favorece memorizar algo. Ej: En una lista amplia, las palabras situadas en la mitad de dicha lista se recordarán sólo si son claramente distintas al resto.

Weakest Link: Usar deliberadamente un punto débil que será el primero en fallar para proteger otros elementos del sistema.

9 de marzo de 2014

Selfie, porque tú lo vales

Bienvenido a la semana selfie. (Dudo, de entrada, si nombrar una o un selfie: me inclino por el femenino, por lo de "la" foto). La autofoto de Ellen Degeneres, más de 3 millones de retuits, en los Oscar ha dado la vuelta al mundo varias veces, y ha puesto de moda, si no lo estaba ya, la foto de uno mismo o con su grupo de colegas, amigos, pareja, etc. 

Mis conclusiones de este fenómeno:

1. Son imágenes en las que aparece uno, no lo olvidemos. Nos encantan las fotos, pero todavía más si salimos nosotros: es algo universal, y casi no hace falta ni demostrarlo.

2. Las fotos selfies -por su propia naturaleza- deforman ligeramente, no son especialmente buenas, pero por eso mismo democratizan, igualan: hasta los actores y actrices más guapos no salen tan guapos en una selfie. Y eso gusta, porque "humaniza" un poco más. El que no suele salir bien en ninguna foto, al menos aquí tiene excusa...

3. Después de varios años haciendo fotos con el teléfono móvil, hace falta una nueva utilidad, un tipo de imagen distinta, una diversión más. Aquí está, ya ha llegado. Ahora hay que exprimirla al máximo.

4. En un mundo donde todo se comparte, nada mejor que un selfie, viral por naturaleza, sobre todo entre los propios protagonistas. Una nueva vuelta de tuerca.

5. Una selfie es un estado de ánimo, un momentum, pura emoción, y por eso gusta. Al final, en el mundo hipersentimental, basta con esta "razón".

Había pensado incluir mi propia selfie aquí... Menos mal que me he arrepentido a última hora.

1 de marzo de 2014

Confianza, la base de la Comunicación Interna


Es la confianza, estúpido, podríamos decir jugando con la célebre frase de James Carville sobre la economía. Y creo realmente que es así: confía y haz lo que quieras, por seguir jugando con expresiones famosas, esta vez con san Agustín y su "ama y haz lo quieras".

Confía en tus empleados y trabajarán mejor; confía en su profesionalidad, y no pidas resultados sin cesar; confía en su capacidad y talento, y no externalices un proyecto cuando tu gente está esperando retos; confía e informa con claridad y anticipación a tus trabajadores las buenas (y malas) noticias de la compañía; confía en su carácter, y no intentes cambiarles, sino adaptarte a cada uno. Confiar es confiar, a ciegas, al cien por cien.

La foto, ciertamente, un pelín hortera y cursi...

Recopilo algunos ejemplos y citas que me han gustado sobre este valor esencial en CI:

1. Pregúntese a sí mismo… sin piedad: ¿Emano confianza? E-m-a-n-a-r, qué gran palabra. ¿Huelo a “confianza”? Piénselo, detenidamente (Tom Peters).

2. Regla del camarero: Puedes aprender mucho sobre una persona por la manera como trata al camarero de un restaurante.

3. Estudiante de empresariales que estaba haciendo bien su examen hasta que llegó a su última pregunta: “¿Cómo se llama la persona que limpia tu habitación de la residencia?” No se lo acababa de creer. ¿Cómo podían esperar que supiese la respuesta? ¿Y qué tenía que ver con su título de empresariales? Preguntó si contaba esa pregunta para la nota final. La respuesta del profesor: “Pues claro que sí. El éxito es un esfuerzo en equipo. Un buen directivo no da nada por sentado y reconoce la contribución de todos los miembros del equipo… incluso de aquellos que parece que realizan los trabajos más insignificantes”.

4. Hay que mirar menos la “ventana” y más el “espejo”. (Stephen R. Covey)

5. La capacidad para comprender las esperanzas, temores y motivaciones de las personas es la habilidad más valiosa que puede poseer cualquier ser humano. (Frank Luntz)

6. Intentar escuchar las cosas a través de los oídos de los demás y ver las cosas a través de sus ojos. (Stephen R. Covey)