15 de mayo de 2014

Comunicar es cosa de dos

El valor de la comunicación crece y crece en nuestros días. Es lógico que sea así, ya que la sociedad actual está llena de ruido y hace falta un gran dominio de las herramientas de comunicación para que nuestra voz, nuestro mensaje llegue al público deseado. Y no es fácil, en absoluto.

Un exceso de afán por comunicar, por llegar antes y mejor, por situar tú mensaje por encima del resto, puede ser un error de principiante. La verdadera comunicación no grita, no avasalla, no es autoritaria ni busca vencer a toda costa. No te olvides, comunicar siempre es cosa de dos.

Te dejo, por si te sirven, algunos consejos para que tu mensaje sea compartido, para que el diálogo sea real y no una pantomima, para que el protagonista sea siempre nuestro interlocutor:

1. Pregunta, pide consejo y ayuda. Y no me refiero a preguntas retóricas. Preguntas abiertas al cambio.

2. Utiliza los puntos suspensivos. No cierres el mensaje, deja puertas abiertas. Estás hablando con personas, que piensan y deciden por sí mismas.

3. Responde rápido y con interés, de verdad, y no porque "es lo que dictan las reglas del manual de la comunicación interna".

4. No transmitas siempre el mensaje que tú, y a veces solo tú, quieres transmitir; intenta satisfacer siempre a tu público con lo que realmente espera.

5. Elimina, o al menos baja el tono institucional, esos tiempos han quedado atrás. Hoy es necesario un estilo directo, personal, cercano, sin caer en la vulgaridad.

6. ¿Tienes unos canales claros para que el público intervenga? ¿Actúas con rapidez? Lo primero que se te pide es siempre rapidez. Más de 24 horas para una respuesta es una eternidad.

7. Huye de palabras y expresiones vacías y lugares comunes. Tu empresa, como todas, es siempre innovadora, con una excelente atención al cliente y unos profesionales comprometidos. Eso no aporta nada.

3 de mayo de 2014

El mejor titular del mundo

Así nos debemos plantear la escritura hoy día, al menos en internet. O el titular es memorable, o es muy posible que pases desapercibido... por grandes ideas que contenga tu post, artículo, tuit, etc.

No hay tiempo para explicaciones; hay que capturar la atención como sea y ya. No debería ser así, de acuerdo. Pero hemos llegado a este punto en un mundo de continuos bombardeos informativos, de redes sociales que intentan engancharnos, enredarnos, abrumarnos.

Es tiempo de pillos, de creativos, de titulares atractivos, de cuidar las primeras palabras para atrapar, literalmente, a cualquier potencial lector. No es suficiente un contenido excelente; hace falta llamar la atención, conseguir que la mente del público se entusiasme con nuestro reclamo. Dedica tiempo a pensar tu titular, tus primeras frases. Nunca mereció tanto la pena.

En mi opinión, los titulares deben reunir algunos de los siguientes puntos:

1. Busca la diferencia.
No hagas lo que todos, no te dejes llevar por el momento. Ten un punto de contradicción, de crítica continua, de buscar un ángulo distinto. Pregúntate: esta noticia, este hecho, ¿cómo lo darán los demás? ¿Y yo, para ser diferente?

Diario brasileño, que "descabeza" a todo un equipo.


2. ¡Sorpresa, sorpresa!
Tiene relación con el atributo anterior. Cambiar de estilo, utilizar un lenguaje a veces inusual, etc. Como es lógico, no podemos abusar de la sorpresa, pues dejará de serlo.

3. Humor... siempre que puedas.
Nunca falla si no se cae en lo zafio, despectivo o vulgar. La ironía es siempre una buena vía para acceder al interés de nuestros lectores. Siempre queremos reírnos, ver o escuchar temas divertidos, no lo olvides.

4. Despierta la curiosidad.
Abre la mente del lector, hazle ver lo que se pierde si no sigue leyendo. De alguna manera, el mundo se mueve por la curiosidad...

5. Sé práctico, deja las historietas para los abuelos.
La fórmula "How to" se utiliza constantemente en Twitter para captar la atención. El "saber cómo" tiene una fuerza enorme porque seduce, ilusiona, parece llevar a descubrir la clave, la fórmula mágica de algo. Infalible.

6. Breve.
Si puede ser una palabra, mejor. Utiliza verbos inspiradores y deja abierta varias interpretaciones.

7. Personaliza. No estás hablando al mundo, estás conversando con una sola persona.
Especialmente en las redes sociales es útil dirigirse al lector de modo directo. "No pases de largo", "Te interesa", "Todo lo que necesitas saber", son llamadas personales que golpean a nuestro interlocutor.

8. Enumera, organiza. En el fondo, a todos nos gusta el orden, las cosas hechas, masticadas, fáciles.
"Las 5 mejores...", "3 trucos para...", "9 ideas para afrontar...".

9. Incluye palabras motivadoras, atractivas, asequibles, amables.
Algunas que no suelen fallar: claves, impulsar, crecimiento, valor, compartir, conseguir, alcanzar, metas, rapidez, infalible, etc.

10. Exagera. En el fondo, nos gusta.
Hay conceptos que gustan a la gran mayoría: todos, siempre, mejor, nunca, ahora, jamás, nada, "lo más", etc.