6 de junio de 2014

Podemos, aciertos y errores

No hablaré de política. No hablaré de propuestas, ni de programas. Quiero analizar la comunicación de Pablo Iglesias, líder de Podemos, el partido de moda en España desde el 25 de mayo.

Lo reconozco: apenas había oído hablar de él hasta estos días. Pero he dedicado unas horas esta semana a ver y a escuchar a Pablo Iglesias en diferentes tertulias y programas de televisión, incluida la reciente entrevista de Ana Pastor en El Objetivo.

Un millón doscientos mil votos son muchos. No basta con decir que son elecciones europeas y se trata de un voto de castigo. No había ocurrido algo semejante otras veces. Hay algo más. Señalo, a mi juicio, los aciertos y errores de Pablo Iglesias -no me atrevo a hablar de Podemos, como partido, pues apenas he seguido su desarrollo- desde el punto de vista de su retórica, imagen, mensaje: en una palabra, comunicación.

Aciertos

1. El nombre del partido. Es de perogrullo, pero un partido que se llama "Podemos" parte con ventaja. Las siglas no aportan, son neutras, incluso 'huelen' a políticos de siempre. "Podemos" incita, anima, sugiere, inspira. Primer gol.

2. Pablo I. transmite seguridad y pasión, dos características clave para un partido nuevo y un sociedad como la actual en España. Su contundencia, sus frases rotundas gustan a un público joven, deseoso de un cambio de aires.

3. El hombre tranquilo. En los debates consigue encrespar con su afirmaciones a sus oponentes, y él permanece impasible cuando se le ataca. Pide la palabra con serenidad, no levanta la voz. Sabe que nunca, bajo ningún concepto, debe perder los nervios.

4. Creación de un lenguaje propio. La palabra "castas" o la expresión "puertas giratorias" ya forman parte de su diccionario y ha conseguido llevar esos conceptos más allá de sus oyentes.

5. Preparación, conocimiento. Pablo Iglesias sabe de lo que habla, o al menos, lo aparenta estupendamente (y esto no es sencillo). Ser profesor seguramente le esté ayudando a exponer bien cada tema, a preparar cada intervención con orden, etc. 

Errores

1. Público joven, futuro incierto. Si quieres tener una representatividad realmente grande, es clave llegar a todas las franjas de edad. Hoy por hoy, el mensaje, el estilo y todo lo que rodea a Podemos -coleta incluida- tiene un referente claro en los jóvenes, aunque cuente con Jiménez Villarejo (79 años) como eurodiputado.

2. Mensaje en exceso reivindicativo, de lucha, a la contra. Funciona un tiempo, pero la vida está llena de matices y la cultura de la queja no puede ser eterna. En la política, como en la vida, hay que saber ceder, aplaudir, apoyar.

3. Un partido, una persona. Ocurre algo similar con UPyD y Ciudadans, donde el protagonismo de Rosa Díez y Albert Rivera es total. Son partidos casi unipersonales. En el caso de Podemos, a día de hoy, es todavía más llamativo.

4. Semblante demasiado serio. Es cierto que el contenido de su mensaje no admite mucha broma, debido a que conceptos como desahucios, paro, EREs, etc. son lo que son. Pero quizá sí cabe una pequeña anécdota, una sonrisa, una cita con algo de humor, etc.

5. Habla muy rápido. Es llamativo el número de palabras por minuto que salen de la boca de Pablo Iglesias. Se olvida del gran consejo de Florian Mueck, experto orador: la palabra más importante en tu discurso es "pausa". 

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