25 de octubre de 2015

Escribir con boli

Escribir bien, realmente bien, lo consiguen muy pocos. Es cierto que está al alcance de muchos, pero la realidad nos muestra que son pocos los escogidos.

Los consejos -por favor, no les llamemos 'tips'- que encontramos en internet para mejorar nuestra expresión se centran sobre todo en dos aspectos: cómo mejorar las imágenes -tamaños adecuados, herramientas, filtros, etc.- y cómo conseguir un buen posicionamiento a través de marcadores, palabras clave, etc.

Hay cursos magníficos sobre redacción en internet, como el MOOC dirigido por el periodista y profesor Ramón Salaverría, que son una ayuda muy útil para acertar y ser relevante en nuestro trabajo periodístico en un entorno digital. Pero al final, escribir es escribir, y hay reglas elementales que no deben faltar.

Algunas ideas, pequeñas y básicas, que no viene mal recordar:

1. Palabras cortas mejor que palabras largas. Evita los adverbios acabados en "mente", mejor "uso" que "utilización", etc.

2. Pocas palabras. Cuantas menos palabras, mejor. Sé conciso. Todo el mundo lo agradecerá. El arte de aburrir consiste en explicarlo todo. Cuando hayas revisado el texto y eliminado palabras, vuelve a leerlo: seguro que encuentras más términos superfluos.

3. Párrafos asequibles. Evitar el párrafo-muro. El lector necesita respirar, tomar aire, descansar visualmente. ¡Qué alivio llegar a un punto y aparte!

4. Frases sencillas, de unas 20 palabras de media. Es una idea aproximada, pero nos puede servir de guía. Si vemos que siempre nos excedemos, hace falta una revisión.

5. Evitar el uso excesivo de sustantivos, que suele hacer pesado el texto. El lenguaje jurídico es un ejemplo en este punto.

6. Sujeto, verbo y predicado. La mente humana agradece lo simple, la natural. La frase más inteligible es la que tiene un orden interno. Si quieres alteraciones, escribe poesía.

7. Es bueno que tengas un estilo propio, pero el mejor estilo es aquel que lector no advierte. No intentes "hacerte notar" pues tu escritura, si es demasiado "tuya", será muy inteligible para ti y tus más cercanos seguidores, pero no para el resto. Frases muy cortas, de una sola palabra, dobles sentidos, puntos suspensivos, etc. a menudo requieren una explicación, un contexto.


El mejor consejo, como siempre, es sencillamente el entrenamiento diario, o al menos semana. ¿Qué tal si te propones escribir cada semana un texto de 500 palabras? Prueba.

Un librito útil, breve, que te puede ayudar, sobre todo si eres periodista: "La escritura transparente". Cómo contar historias. William Lyon.

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