16 de mayo de 2016

Amor radiactivo

"Voces de Chernobyl", de Svetlana Aleksievich, reciente Nobel de Literatura, es un libro documental que muestra la historia vista por gente normal que pasaba por allí, fue allí, o estaba allí. Es un libro-fotografía, una colección de monólogos con protagonistas anónimos de la catástrofe. La vida y la muerte contada quienes la vieron muy de cerca.

A través de largas conversaciones, la autora va recorriendo las diferentes vidas en torno a la mayor catástrofe no natural de la historia de la humanidad. Cada uno cuenta su trabajo durante los días, o semanas, posteriores a la catástrofe: profesores, médicos, ingenieros, soldados, etc.

Realmente, según avanza el libro, uno se pregunta: ¿qué ocurrrió realmente? ¿quién tuvo la culpa? ¿qué plan llevó a cabo el gobierno de la Unión Soviética? ¿Cuáles fueron las primeras reacciones de Gorbachov? No hay respuestas. O mejor dicho, lo mejor de este libro es que omite precisamente los datos ya sabidos, los análisis, las causas. Aleksievich busca el testimonio cercano, el diálogo con los habitantes de Pripyat -la ciudad de 50.000 habitantes creada de la nada para los trabajadores de la central nuclear- el dato pequeño, demoledor, de una madre de familia...

En mi opinión, lo mejor de este gran libro es el primer capítulo: el relato de Liudmila, la mujer de un bombero, de los primeros que fueron a la central a sofocar el incendio. Junto con sus compañeros, recibe altísimos niveles de radiación. Son trasladados a un hospital de Moscú. Todos mueren en el plazo de dos o tres semanas. La mujer cuenta los angustiosos días que pasa en Moscú con su marido, convertido en un mini reactor nuclear. Todos la desaconsejan estar con él: ella aguanta, espera, ama. De las mejores historias de amor. Embarazada de casi siete meses. Dos héroes, él y ella. Así acaba ese capítulo, en palabras de Liudmila: "La gente no quiere oír hablar de la muerte, de los horrores. Pero yo le he hablado del amor... De cómo he amado". Porque al final, morir de amor no es morir.

Un gran libro con grandes historias. Las tragedias siempre esconden mayores heroicidades.